El marqués de S. Juan de Piedras Albas es el autor de la definición de Ex-Libris: "Marca que equivale a un título legítimo de propiedad hecha por el dueño de una biblioteca".En latin significa "de (entre) los libros" y la expresión se aplica porque alguien en los comienzos de la imprenta, anotaría de su mano en un volumen la pertenencia del mismo. Por ejemplo "De los libros de Catón". En latín "Ex-libris Catonis" La primera marca histórica que antecede al Ex-Libris es una pequeña placa de arcilla cocida y esmaltada en azul, con inscripciones jeroglíficas. Se conserva en el Museo Británico de Londres y que perteneció al faraón Amenofis III (S. XV a.c.).Figuraba como distintivo de posesión y se insertaba en la caja de rollos y papiros pertenecientes al faraón. Los escribas mesopotámicos hacían constar, al final de una obra, además del título,la fecha y el nombre del copista y el nombre del propietario.
En la Edad Media, los Ex-Libris fueron inscripciones manuscritas hechas por los monjes caligráficos, en códices, biblias, beatos, libros de horas, o bien en los libros de caballerías, feudos, privilegios etc, que aseguraban y garantizaban la propiedad de las obras.
El Ex-Libris típico es el que consiste en un sello o pequeña tira de papel que lleva la fórmula en latin "Ex-Libris" una leyenda o el nombre del dueño del libro.Así mismo desde muy antiguo se ha añadido un figura alegórica o motivo alusivo a la profesión o al capricho del dueño de la obra.
El Ex-Libris se suele colocar en la hoja de la guarda fija en el interior de la tapa delantera, en el ángulo superior izquierdo o en el centro. Cuando las guardas del libro son especiales, por ejemplo, de tela, o contienen dibujos o pinturas estimables, entonces se pegará en el dorso de la hoja suelta de la guarda.
Lo encontré por ahí, Eduardo Zemborain
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